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Aprender es fundamentalmente co-crear

Inspirándonos en la Asociación de Educación Abierta (AEA), pretendemos desarrollar el concepto de ‘AULA ABIERTA’, así como la creación cooperativa de una ‘AULA ABIERTA sobre Innovación Educativa y Ciudadanía Global’, en el contexto de la Sociedad del Aprendizaje.

Esta es una copia de la aportación de Enrique Rubio a las “101 ideas para Calmar la Educación”

HACIA UNA EDUCACIÓN ABIERTA

La educación es abierta, porque el aprendizaje es más que nunca algo que sucede en cualquier lugar, en cualquier momento. Las paredes del centro educativo se expanden y el aprendizaje deja de ser una tarea propia de una etapa de la vida, para convertirse en una actitud y una habilidad a desarrollar a lo largo de toda la vida (AEA).

56. La gestión cooperativa del aula es más eficaz que la gestión individualista o competitiva. Las estructuras cooperativas favorecen el proceso de aprendizaje de los alumnos y potencian el desarrollo de las habilidades sociales que se exigen en la sociedad de nuestros días (“101 ideas para Calmar la Educación”)

Justificación

Eficacia: “Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera” (def. RAE).

¿Cuál es el efecto, o propósito, que se desea o espera en la gestión eficaz del aula?

“La Asociación Educación Abierta es un espacio de relación y debate en torno a la transformación educativa como elemento para construir una sociedad más democrática, más solidaria y más justa.

La transformación de la sociedad vendrá de la mano de una transformación en la educación y en el aprendizaje.

La gestión del cambio educativo es una responsabilidad común que debe ser compartida por todo los actores del sistema: profesores, alumnos, familias, sociedad civil, administraciones educativas, empresas…(AEA)

 

De acuerdo con lo anterior, por convencimiento personal y como respuesta de adecuación sostenible al entorno de cambio global y permanente en que vivimos, el propósito fundamental del AULA debería focalizarse tanto en el aprendizaje como en el aprendiz, en particular, debería ser ‘promover la cultura del aprendizaje y capacitar profesionalmente a los estudiantes como expertos aprendices auto-dirigidos en red’, (‘La docencia al servicio del aprendizaje en red’, CIANIC 2015).

Poner la docencia al servicio del aprendizaje (y del aprendiz), implica un gran revulsivo, un cambio de mentalidad, una potencial transformación del profesorado.

Cuando hablamos de aprendizaje, podemos adoptar visiones más o menos complejas acerca de qué es aprendizaje. La visión que cada uno de nosotros, consciente o inconscientemente, tengamos del aprendizaje, impacta en nuestra forma de pensar acerca de cómo llevar a cabo cualquier acción, por ejemplo la acción de promover el aprendizaje (‘Learning a sense-maker’s guide, ATL’).

Las posibles visiones acerca del aprendizaje, pueden agruparse en tres grupos:

1.- Aprender es lo que se enseña. Enseñar es comunicar unidireccionalmente ideas (hablar/escribir). Aprender es el procedimiento inverso (escuchar/leer). Se adquiere conocimiento.

2.- Aprender es generar significado (crear conocimiento) a título individual (Ciclo de Kolb). Si el aprendizaje es una generación de significado a partir de la experiencia siguiendo un ciclo en el que todas las fases son necesarias, un déficit de aprendizaje puede contemplarse como la ausencia de alguna de las etapas.

3.- Aprender es crear conocimiento, necesaria y fundamentalmente, de manera social, con otros, a través de actividad social cooperativa, especialmente por medio del diálogo (conversaciones) y en situaciones que implican acciones reales que tienen consecuencias, o que generan valor, no solo para ellos sino para la comunidad como un todo (Aprendizaje cooperativo). Aprender es fundamentalmente co-crear.

 

 Identificado el ‘efecto, o propósito, que se desea o espera’, ¿qué tipo de gestión eficaz de aula se requiere?, ¿cómo debería cambiar nuestra práctica?, ¿por qué?

 

En función del propósito deseado, y desde la visión del aprendizaje cooperativo, ‘se propone la gestión cooperativa del aula’, no solo como la más eficaz, sino también como la requerida en los actuales tiempos complejos. lo cual nos lleva a considerar ‘el aula como una comunidad o ECOSISTEMA de APRENDICES’, en el que las interacciones entre las partes, son más importantes que las propias partes (cada uno de los aprendices, profesores y estudiantes).

 

 

¿cómo debería cambiar nuestra práctica?

A.- El cambio más significativo, tanto para profesores como estudiantes, es de tipo actitudinal.

DISPOSICIONES MENTALES a desarrollar como:

1.-Disposición a indagar/explorar/experimentar/investigar (‘INQUIRY Based Learning’), acerca del entorno en red (global y local, presencial/en línea) en el que vivimos

2.- Disposición a comprender múltiples perspectivas, la mía propia y la de otros

3.- Disposición hacia el diálogo respetuoso, apreciativo, significativo, intergeneracional e intercultural (Espacio ECOGLOCAL de Aprendizaje)

4.- Disposición hacia la acción participativa, responsable y orientada al servicio

5.- Disposición hacia el aprendizaje auto-dirigido, profundo, en red y permanente, basado en evidencias científicas (‘LEARNER Agency’)

 

Un segundo cambio fundamental en nuestra práctica como profesores, desde la perspectiva de la NEUROCIENCIA, debería ser resultado de nuestra respuesta a las siguientes preguntas:

¿qué conocemos los profesores acerca de cómo aprenden los estudiantes, de cómo aprendemos?

¿qué impacto tiene dicho conocimiento en nuestra docencia y aprendizaje?

¿por qué es importante aumentar nuestra comprensión acerca del funcionamiento del cerebro?

B.- Capacitarnos para aprender los principios básicos de la NEUROCIENCIA  y, en particular, los de la Ciencia del Aprendizaje, que nos permitan:

1.- Aprender a aplicar dichos principios en nuestro proceso de docencia/aprendizaje

2.-  Aprender a analizar y evaluar cómo dichos principios son implementados en la práctica por otros compañeros.

C.- Capacitarnos para aprender y educar en ‘CIUDADANÍA GLOBAL’ (Project Zero, ONU, Unesco, OCDE, UE,…)